Una coincidencia muy buena

28 06 2008
Publicado en MLB.com – 27 de Junio del 2008

Era el verano del 2005, y el cubano Maykel Galindo no conocía casi a nadie en Seattle. Había desertado de Cuba mientras jugaba con la selección nacional de fútbol de Cuba en el torneo Copa de Oro de la CONCACAF, el cual se llevaba a cabo en los Estados Unidos, pero estaba muy lejos de su familia.

Gracias a su talento, rápidamente llegó al ser parte de los Seattle Sounders, un equipo de primera división.

Aún sin conocer sus al rededores, tomó el periódico un día y comenzó a leer.

En una página vio el nombre Yuniesky Betancourt, compatriota y amigo de infancia de Galindo, quien había desertado en el 2003 para jugar béisbol. Leyó que su buen amigo estaba en el equipo Triple-A en Tacoma, y poco después, vio una foto de Betancourt en el periódico y se dio cuenta que había sido convocado al equipo grande en Seattle. Galindo, quien no sabía en qué ciudad vivía Betancourt, contactó a los Marineros.

Betancourt recibió un sorpresa también. Un día llegó a su camerino y encontró una nota con la información de Galindo. Los dos se encontraron en un restaurante para recuperar el tiempo perdido, el reencuentro fue una coincidencia luego de una separación de varios años.

Yuniesky Betancourt con Maykel Galindo
Estamos bien unidos, nos damos un abrazo, y hablamos de los viejos tiempos

“Fue como en los viejos tiempos, especialmente cuando vienes por primera vez, no conoces a nadie y no tienes a tu familia al lado”, indicó Betancourt. “Estamos bien unidos, nos damos un abrazo, y hablamos de los viejos tiempos”.

Cuando los Marineros viajen a Los Angeles para una serie, Betancourt siempre tiene un seguidor especial en las gradas. Galindo observa a su buen amigo competir en el mejor béisbol del mundo.

“Tengo que ir a ver sus juegos … casi obligado, porque si no, voy a escuchar las quejas”, dijo Galindo.

Betancourt también devuelve el favor, porque ahora Galindo juega con el equipo Chivas USA en Los Angeles de la MLS. El muchacho que tomó el rumbo menos popular entre los deportes en Cuba ahora es uno de los jugadores más destacados en la mejor liga de fútbol en los Estados Unidos, con una temporada 2007 en donde anotó 12 goles, hizo que se llevara premio del Botín de Oro con el equipo que ganó su respectiva división.

“Gracias a Dios ambos tenemos la suerte de que pudimos venir a este país”, declaró Betancourt.

Esto es solamente un capítulo en una amistad que superó todos los obstáculos.



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